jueves, 16 de mayo de 2013

El poder de la vulnerabilidad...

Esta charla llegó a mi hace varios años y desde que la vi la disfruté mucho, la reviso cada cierto tiempo y encuentro nuevas conexiones, nuevos aprendizajes.

Mis palabras claves para describirla... coraje, compasión, conexión, vulnerabilidad.

La comparto con ustedes, ¡disfrútenla!





lunes, 6 de mayo de 2013

Amar al otro como legítimo otro...

Hay amores que nos traen un desafío mayor. Como dice el Dalai Lama, es fácil ser tolerante, amoroso y paciente con aquellos que se parecen a ti, que piensan como tu; el reto esta en practicar estas virtudes con aquellos que no están de acuerdo contigo, que piensan diferente. Tus palabras tienen repercusiones a través del tiempo.

Ser es ser percibido, nos conocemos a través de la mirada del otro. Esta conexión nos muestra quienes somos y que somos capaces de hacer. Nos desafía día a día en nuestra elección de cómo queremos vivir la vida, teniendo múltiples opciones, que en resumen se centran en aceptar o rechazar la vivencia que se nos plantea.

Cualquiera de las opciones que tomes, lo importante es hacerlo desde la conciencia, desde el saber que tu elegiste y aceptar las consecuencias resultantes; toda acción genera una reacción, tu decides si la aceptas o no, y así continúa este ciclo infinito en nuestras vidas.

Cuando se te presenten situaciones difíciles, piensa cual es tu oferta de escuchar y sentir, valida tus diferencias y entrega al amor la posibilidad de conversar; la posibilidad de abrir tu corazón, intelecto y cuerpo a recibir información diferente, saborea esa decisión y desde allí, desde el aquí y el ahora, decide si puedes incorporar parte de esa información en tu camino o continuas con tu forma de ver las cosas, lo importante no es estar de acuerdo con todos, es tener la apertura para escuchar y sobre la base del respeto, decidir tu posición.

Todos los límites son convenciones esperando ser superadas, puedes hacerlo cuando lo decidas. Tu vida se extiende más allá de tus propias limitaciones, comienza con metas alcanzables, un día a la vez... Y en este espacio de apertura revisa si las siguientes líneas compartidas por Ray Dalton pueden aportar a tu camino...
1. No invente la vida pero elijo vivirla.
2. Renuncio al control en favor del aprovechamiento.
3. Cultivo conciencia de mundos interiores y exteriores.
4. Busco conexión con mi cuerpo, mis emociones y mis ideas.
5. Diferencio sin disociar. La diferenciación nos lleva a conversaciones.
6. Vivo a través del diálogo.
7. Nutro vínculos de amor. 
8. Aprendo aprecio para la belleza. La belleza como posibilidad permanente.
9. En todo momento aprendo y en todo momento enseño.
10. Escucho como amigo del alma. "Anam Cara", escuchar sin juzgar. El o ella me escucha de tal manera que yo término escuchándome.
11. Abrazo mi sombra. Sombra es todo lo que me cuesta incluir. Lo que no queremos ver en nosotros. Lo que ha sido reprimido o herido por los distintos entornos donde hemos vivido o estamos viviendo. Lo que pide ser aceptado e integrado. 
12. Cultivo el "nosotros" - Ubuntu. Soy porqué somos.

Al elegir amar al otro como legitimo otro, eliges amarte a ti como ser humano, abriendo la posibilidad de contribuir a la construcción de una mejor convivencia.


lunes, 15 de abril de 2013

Somos uno con.... recordando a Elaine de Beauport


Comparto con ustedes este hermoso mensaje de la Maestra Elaine de Beauport, quien desde la educación, con todo su poder, fomentó la paz y el amor en la convivencia ciudadana, ¡Disfrutenlo!

WE ARE ONE with...
Estamos todos en la co-existencia
conmigo misma, con nuestros familiares y amigos, con mi contexto,

con las industrias, con los campos,
Estamos co-existiendo con el otro
para lo bueno y para lo malo, para la paz y para la guerra,
para la angustia y para la felicidad.

Co-existimos en un mar de vibraciones de energía.
Todos somos energía.
Yo soy, tú eres. Nosotros somos
Y las relaciones es todo lo que es.
Aun cuando lo olvidemos, o lo neguemos, co-existir contigo es todo lo que es.
Tú eres parte de lo que respiro, de lo que veo, de lo que siento, de lo que hago,
de mi imaginación, de la música que escucho, e incluso de los “ruidos” que también hay.
Tú puedes pensar distinto a mí, pero ya tú estás en mí y yo estoy en tí.
Ya nosotros somos UNO.

La Creación es todo lo que me rodea, y me incluye a mí, y está hecha de energía.
Toda la Creación son átomos. Nosotros somos parte de la Creación. 
Yo veo a mi cuerpo como la creación en sí misma y a mí, como la persona que toca ese instrumento.
Dios como Creación está presente en todos los átomos de mi cuerpo.
Mi cuerpo es sagrado…entonces…mi cuerpo y todos los cuerpos son sagrados!
Y nosotros todos SOMOS UNO CON…

Nosotros somos recapitulaciones, expresiones de todo 
lo que ha existido antes que nosotros”. 
Elaine de Beauport

Texto original en inglés de Elaine de Beauport
Traducción libre: Nora Ovelar






sábado, 23 de marzo de 2013

Nuestra responsabilidad ahora: Ciudadanos más que individuos

Esta semana me han llegado varios regalos, desde donde escribo esta reflexión sobre nuestra posibilidad como ciudadanos de hacer cambios en nuestro entorno, haciéndonos corresponsables de la vida que vivimos, la comunidad que construimos con nuestras acciones, desde donde se desprende el país que transitamos.

Si has tenido la oportunidad de leer mis artículos, puedes encontrar el factor común entre ellos de estar dirigidos en su esencia a la posibilidad siempre latente de decidir como quieres que sean tus días, orientados al ser como individuo social, buscando obtener un mejor vivir.

Hoy me detengo a escribir desde la mirada de nuestro impacto en la comunidad, de esa capacidad de hacer cambios para una mejor convivencia. He escuchado a muchas personas decir que un individuo no puede cambiar el mundo, yo creo lo contrario, desde tus acciones puedes cambiar tu mundo y el mundo de otros.

Cuando pensamos holisticamente, desde el todo para el todo, comienzan a suceder "milagros", escuchando declaraciones de hacerse responsable cada quien de sus actos, incorporando la congruencia en el sentir, pensar y actuar; desde aquí las conversaciones son más poderosas, constructivas, desde aquí podemos tener juntas de condominio más efectivas, reuniones entre sindicatos y patronos desde el respeto, cada quien aceptando al otro como un legítimo otro, como un todo en su ser. Como dice Marianne Wlliamson .... "la gente nos escuchará desde el nivel en el cual les hablemos. Si hablamos desde la cabeza, ellos escucharán con la cabeza. Pero si les hablamos desde el corazón, entonces ellos escucharán con el corazón. Y el corazón es un espacio que no se puede falsear".

Y es desde este espacio que resalta nuestro gran poder como ciudadanos, es desde aquí que podemos atender más allá de los síntomas, irnos a la verdadera causa, entendiendo que la agresión de muchos es la falta de amor, la consecuencia de ser ignorados o maltratados, y cuando mostramos que hay otra posibilidad, cuando genuinamente escuchamos las peticiones y reclamos de alguien, ya estamos dando el primer paso hacia la construcción de una mejor comunidad.

Cuando tomamos consciencia de nuestro rol en todos los ámbitos de nuestra vida, en tu familia, en el condominio, en la comunidad a través de asociaciones civiles, en las escuelas, en la política, desde la participación activa de la escogencia de tus líderes; cuando estamos realmente presentes tomando parte activa de lo que sucede en nuestro aquí y ahora, la respuesta natural es un entorno influenciado, sólo debes decidir desde donde quieres influenciar, pues es muy sencillo el buscar en otros que sean correctos, atentos, amigables, amorosos; más a veces no somos lo que predicamos, y desde allí nuestra influencia no es poderosa.

Esta corresponsabilidad nos abre posibilidades infinitas para construir un mejor vivir, nos permite ser actores, protagonistas de nuestra película, existen miles de maneras de poder colaborar, de aportar a la construcción de una mejor sociedad, el solo hecho de ocuparte de ti y de los seres humanos que están cerca es el primer paso.

El abrirte a esta posibilidad hace que comiencen a aparecer las oportunidades de decir ¡Aquí estoy! ¡Cuenten conmigo!. Pruébalo, te aseguro que te contagiarás como yo de esta forma de vida, en donde existimos porque nos podemos ver reflejados en el otro, creando un mundo mejor para los tuyos y los míos, es decir para los nuestros.


martes, 26 de febrero de 2013

Buscar el amor desde la plenitud


Conversando con un amigo sobre la búsqueda de pareja, tema que para muchos es el gran reto después de alcanzar otros logros o éxitos en la vida profesional, llegamos a la conclusión, libre y contundente, del generar esta búsqueda desde la felicidad,  desde el sentirse pleno consigo mismo,  algo poco común en nuestros días...

Yo argumentaba sobre el ideal de buscar el amor desde la ambición de sumar a tu plenitud,  situación que te da la tranquilidad de vivir tus experiencias con la seguridad de la perfección del tiempo kairós o como decimos coloquialmente "el tiempo de Dios es perfecto".

Cuando estás feliz contigo, cuando puedes disfrutar de una tarde de sol simplemente admirando la grandeza de la madre tierra,  cuando tu risa emana cálida y sincera con las situaciones sencillas de la vida;  te das cuenta de lo que muchos han escrito y pocos han vivenciado... ser feliz no es el destino,  es el camino... la felicidad es la suma de momentos hermosos,  irrepetibles e inigualables para ti.

Desde esta posición en la vida somos capaces de admirar nuestro entorno como una suma de posibilidades, con la convicción de que todo es perfecto, de aprender de cada experiencia vivida y sacar provecho de esos momentos que a veces no comprendemos bien; más que al cabo de un tiempo nos muestran el porqué de haberlos vivido.

Tener la posibilidad de enamorarse, de compartir con otra persona tu ser, con toda la aventura que implica, sus momentos de  placer y sus momentos de tristeza, rabia o quizás miedo; te afirma lo mejor de vivir: sentirte vivo, dispuesto a lograr lo que te propongas, convencido que nuestra singularidad es nuestro mejor atractivo, potenciado por esa energía maravillosa del universo que llamamos amor.

Desde este amor,  primero hacia ti, sincero, poderoso, del tamaño e intensidad que mereces, eres una opción privilegiada para quien te está esperando, solo abre tus alas, agítalas fuerte y el viento te llevará a dónde perteneces.




martes, 18 de diciembre de 2012

Conéctate contigo….un mundo apasionante por descubrir.

Este año he tenido que viajar con bastante frecuencia por compromisos de trabajo, y todo este tiempo que he pasado en los aeropuertos, aviones, etc., me he dedicado ha observarme y ha observar a mis compañeros de viaje, sus rutinas, disfrutes, etc.

Hay algo en particular que me ha llamado poderosamente la atención, y se repite avión tras avión, cualquiera sea la ruta, sin mayores diferencias… cuando el avión va a despegar hay una alta necesidad de hacer todas las llamadas posibles, enviar todos los mensajes, revisar todos los correos electrónicos y redes sociales, tanto que la tripulación tiene que hacer un esfuerzo particular en insistir en el riesgo, por demás comprobado, de su interferencia con los instrumentos de navegación del avión.

Luego al llegar a la “altitud requerida”, en el momento en que autorizan el uso de los equipos permitidos, se abre un mundo de conexiones entre las “maquinas” y el “hombre” que sin duda para muchos son el mejor invento para pasar estos ratos en los cuales no sabemos que hacer con nuestro tiempo, perdiendo entre otras cosas, la posibilidad de conocer al ser humano que tienes sentado a tu lado, quien se convierte en un perfecto extraño conectado también con su equipo electrónico, o dependiendo de su cansancio con el sueño.


De igual forma nos perdemos la oportunidad de conectarnos con nosotros mismos, de reflexionar, meditar o incluso de soñar despiertos y escribir, has leído bien, “escribir” nuestros planes, nuestros deseos, nuestras peguntas, nuestros retos… nos hemos desconectado hasta de nuestras manos, prácticamente algunas personas no escriben con lápiz, marcador o bolígrafo, todo lo hacen a través de equipos electrónicos, obviando la maravilla de “maquina” que somos como seres humanos, nuestro cuerpo maravilloso, que no ha podido ser replicado por ninguna computadora, con sus innumerables conexiones, algunas aún desconocidas por nosotros.

Es paradójico, cada vez estamos más conectados con personas que incluso no conocemos, con quienes construimos una relación de amistad, una conexión especial, que no podemos construir con las personas con quienes compartimos el día a día, y más aún con nosotros mismos.

Esta reflexión la hago desde mi propia desconexión, la cual observé hace algún tiempo y decidí tomar el riesgo de reconectarme, vivir la aventura de ver hacia adentro, de escuchar mi cuerpo, afinar los sentidos, disfrutar el juego de descubrir o redescubrir que parte de mi cuerpo habla cuando estoy alegre, triste, molesta; sentir al caminar en el parque como la brisa me saluda, como el sol se acerca a mi piel, como el agua cae sobre mi o sobre el camino… cosas sencillas de la vida que potencian exponencialmente la capacidad de sentirte a ti mismo, lo que incide directamente en hacer crecer la posibilidad de sentir al otro, a esa persona que tienes a tu lado, poder acompañarla desde todo tu ser, con tu presencia, viviendo el ahora, allí solamente allí, conectados desde el corazón.



¿Y cómo podemos comenzar a reconectarnos?... sumamente sencillo, con nuestra principal herramienta como seres vivos, la respiración… cuando decides respirar conscientemente, inhalando salud, amor y alegría; exhalando preocupaciones, rabias y tristezas…. Cuando al respirar te concentras solo en una palabra, la que escojas, permitiéndole a tu mente descansar un rato, despejarla, para poder seguir con los retos diarios de la vida, cada vez más centrado en lo que quieres, dedicándole cuerpo, corazón y mente, todos integrados, siendo coherentes como seres humanos.

Te invito a disfrutarte, a explorar ese maravilloso mundo que llevas en ti y que a veces no le prestamos atención, recuerda que no puedes dar lo que no tienes contigo; desde el amor hacia ti, puedes amar con profundidad a los otros; cuidándote a ti, puedes cuidar a tus amados familiares, amigos, pareja, comunidad, país; desde tu conexión contigo, puedes respetar a los demás, aun cuando no compartas sus creencias o decisiones; es un camino desafiante, de múltiples sorpresas y retador… veras que cuando comiences a disfrutarlo no querrás dejar de hacerlo, es una recompensa infinita desde la abundancia del universo.

viernes, 26 de octubre de 2012

Conéctate contigo...el secreto es la educación


Conversando con un querido amigo sobre el aprendizaje obtenido en sus estudios formales me conecté con una frase que suena a "lugar común" en muchos discursos e intervenciones que he escuchado, más cuando emergió de nuestro espacio filosofando, hizo click con mi sentir resumiendo sin mayores adornos en El Secreto es la Educación.

Cuando hablo de educación me refiero al educarnos como seres integrales que somos; va más allá de los estudios académicos formales, necesarios para abrir nuestra mente al conocimiento, en mi concepto es educarnos en los dominios de la mente, el cuerpo, la emoción y el espíritu.... ¡Toda una vida para llevarlo a cabo!

Es tomar conciencia que somos mas que la suma de las partes, que nuestra mente debemos cultivarla con la lectura, reflexionando lo que encontramos en nuestro paso y por sobre todo observando la calidad de nuestros pensamientos, en la búsqueda de conectarnos con lo saludable, con el equilibrio, con pensamientos nobles.

Nuestro cuerpo haciendo conciencia de alimentarlo para cuidarlo y no para dañarlo  atenderlo en su justa medida, brindándole y sintiendo el disfrute de estar vivo. Solo con encontrarnos con la respiración, nuestra conexión primaria con el cuerpo, somos capaces de volver al aquí y al ahora, y desde allí honrar este espacio que cuida nuestro corazón, mente y espíritu.

Nuestras emociones que nos mueven hacia nuestros resultados, aceptándolas, aprendiendo de ellas y por sobre todo, viviéndolas; permitiéndonos hacer contacto con cada una de ellas en el momento de su aparición, haciendo énfasis en aquellas para las cuales hemos sido hechos... El amor... la alegría...

Y completando este camino del educarnos haciendo presente nuestro espíritu, abriendo el alma a la conexión con lo divino, con este ser superior que te guía y que reconoces desde tu sentir cuando te comunicas con el y encuentras paz interior, eso que no sabemos como explicar, pero que lo reconocemos al encontrarlo en ti y en las personas que te rodean.

En resumen… Aprender - Vivir – Amar – Dejar un legado… en palabras de Sigung Wong… “Cuando miramos el mar, vemos miles de olas, una ola detrás de otra. Vemos cada ola como un evento separado. Pero en  realidad no son individuos separados, no hay olas individuales, cada ola esta conectada a la otra y realmente no se pueden separar”.