martes, 1 de mayo de 2012
No estas solo...
Ayer conversaba con una querida amiga y me decía "me siento
realmente sola", no importa cuantas personas estén a mi alrededor, ¡cuanto
extraño mis días de infancia!... Me quedé pensando un rato largo sobre esta
conversación y me pregunté ¿Cuántas personas están así hoy día? En este mundo
de conexiones, de redes sociales, de hipercomunicación, hay cada vez mas
gente sintiéndose sola.
A veces cuando entro a Facebook veo algunos "¿que esta
pasando?" que me hacen pensar si estas personas les hablan a algún ser
humano que existe o simplemente al universo buscando un "me gusta" o
un "comentario"; igual me pasa con Twitter, con el nick del BB
Messenger y pare de contar... tenemos una necesidad cada vez mas latente de
decirle al mundo aquí estoy, de diversas formas, por diversas
razones, una de las cuales es la soledad que retumba en el corazón.
Al seguir indagando con mi amiga, sigo encontrando patrones comunes a
otras personas que conozco: exigencias profesionales que arropan el tiempo,
exigencias familiares que suman compromisos, y la incapacidad de poder decir
"No" a las peticiones de los demás, algunas veces por no quedar mal,
otras por creer que somos imprescindibles.
Me pregunto yo... ¿Cómo es que preferimos quedar mal con el ser más
importante en nuestra vida? ¿Cómo es que no nos ponemos de primeros en la lista
de nuestras prioridades? ¿Quién si no tú puede cuidar de ti?
Es como un sueño del cual pocos despiertan, en donde comienzan a
desequilibrarse los momentos básicos de la vida y toman fuerza los poderes de
la ilusión de creernos dioses, capaces de cargar con todos y resolver todo,
pendientes de lo que pasa afuera sin escuchar lo que pasa adentro. Pendientes
de escuchar lo mucho que nos admiran, respetan y hasta quieren, sin poder
conectarnos con nuestro amor desde nuestro yo interior.
Muchos están en esta búsqueda de encontrarse consigo mismo, de poder
tener un espacio de retiro, de paz, de conversación con tu ser, en la
intimidad. ¿Y cómo hacemos esto? Creo no hay recetas ni listas de guía, cada quien
tiene un camino que andar y desde allí encontrarse, yo les comparto lo que he
encontrado en el mío:
1. Aceptar que eres un ser humano finito, con limitaciones en el mundo físico,
capaz de crear cosas maravillosas siempre y cuando tu salud mental, emocional, física
y espiritual estén atendidas. No estoy diciendo que te hagas pequeño, todo lo
contrario, que desde la grandeza de lo que eres, ubiques en donde estas ahora,
cuales son tus retos, tus miedos, tus angustias, tus alegrías, tus amores y lo
mas importante tu vida.
2. Aprender de lo vivido, repasar los errores cometidos, practicar el no
comprometerse más de lo debido, y por sobre todas las cosas, conectarte con tu
cuerpo, con tus emociones, para así lograr identificar cuando parar, cuando
seguir, cuando descasar.
3. Avanzar hacia un estado de conexión contigo, base de la felicidad, de
la salud, del bienestar. Aquí una receta mágica y universal es conectarte con
tu respiración, y desde allí meditar. Cuando nos conectamos con nuestra respiración nos relajamos, alguien
que esta relajado no puede estar estresado y ciertamente es menos propenso a
enfermarse, a ser preso del estrés, a desconectarse.
Hagamos de la vida una celebración, mientras mas te conectas contigo,
mas fluye la vida, comienzan a aparecer cada vez mas las sonrisas, y tomas
mayor control de vida el amor. Desde el amor la soledad se desvanece, aparecen
como de la nada tus amores, tus amigos, porque te has dado cuenta que realmente
no estas solo, estas contigo y para ti.
lunes, 19 de marzo de 2012
Entre el deber y el querer...
Ya hace varios días estoy extrañando escribir, disfrutar
de esta conexión con mis palabras, mis pensamientos, con mi sentir. Y en este
extrañar me he cuestionado "¿porque tanto tiempo?" si me gusta tanto y
me divierte hacerlo, y pufff apareció al fin una respuesta que conecté con mi
inquietud: el deber le esta coartando espacio al querer.
¡Oh sorpresa! Vuelvo a entrar en este circulo de ser
responsable, disciplinada, comprometida y demás halagos que recibo de quienes
comparten conmigo "el deber"; solo que toda esta excelencia es hacia
el mundo exterior, y el disfrute, el descanso, la diversión, están siendo
afectados, reduciendo la grandeza de "el querer" en mi vida
cotidiana.
Ya desde hace mucho tiempo atrás comprendí que lo mejor
de la vida se puede construir uniendo estos dos verbos: deber y querer.
Inclusive he sido personaje principal de esta historia de disfrute, aprendizaje
y crecimiento personal conectándolos y viviendo desde allí; mas hay un "no se que" que se conecta con un
"no se cual" que se impone en lo que me descuido, y prevalece el
argumento que promueve el ser mas fiel a los demás, a los compromisos, a las responsabilidades, que a ti mismo.
Aquí es donde vuelvo hacia mi y me repito "para
poder ponerle la máscara de oxígeno al vecino en el avión, primero debes
ponerte la tuya"..., y me pregunto... ¿cuantos vuelos mas habrá que tomar para hacerlo ya inconsciente?...rutina, incorporarlo al día a día, ¿cuantos serán?... y me respondo a mi misma, serán todos los vuelos que necesites, todos los vuelos que te permitas, todos los vuelos que tomes en donde la mente le gane el juego al corazón, todos los vuelos donde el cuerpo se desconecte de la emoción, todos los vuelos que se requieran para aprender y compartir lo aprendido.
Estoy en mi vuelo número ciento quiniento, retomando lo aprendido, practicándolo y disfrutando de sus resultados, de la re-conexión con mi esencia, con mi maestro interior que me habla cuando se lo permito; con las emociones que se expresan, cuando las aprovecho; con mi pasión por vivir y compartir lo vivido. Recordando que solo al estar en el aquí y el ahora es cuando somos conscientes de lo que nos sucede, de las decisiones que tomamos y de los riesgos que asumimos.
Cuando estamos conectados con nuestro "ahora" fluye con tranquilidad la relación entre el deber y el querer, tu salud se enlaza con tus vivir, y te cuidas desde lo mas básico: cuidando el sueño reparador, siendo consciente de tu respirar y caminar, disfrutando de emociones placenteras y brindando a tu cuerpo una alimentación sana y adecuada para energizarlo y permitirle continuar contigo como vinculo con los demás seres humanos que nos rodean.
Aquí estoy retomando todas mis notas, las reflexiones que he compartido con ustedes, revisándolas y recordando que lo mas importante que tengo en esta vida soy yo, que si no estoy plena de salud y amor, no disfruto de las personas que mas quiero, de los proyectos que mas me gustan, de la gente que conozco. Aquí estoy queriendo mi deber, viviendo mi querer.
lunes, 9 de enero de 2012
Un día a la vez...
Ya desde hace tiempo en mis reflexiones he estado
haciendo énfasis en vivir el presente, escuchar el corazón y disfrutar cada
pequeño detalle que esta en nuestro espacio, en la dimensión que somos capaces
de observar; disfrutar de lo básico de la vida, lo que nos une como
humanidad... la música, el amanecer, la amistad, el amor.
En este disfrutar y estar en el aquí y el ahora, he
mejorado mi capacidad de observar mas allá de las coincidencias, y así me he
dado cuenta de una frase que acompaña en este momento a varias personas
cercanas a mi..."Un día a la vez".
¿Que pensar al escuchar o leer esta frase? ¿Que sentir? Yo
que vengo de un entorno en donde se promueve verse en el futuro, planificar,
proyectar, construir a mediano y largo plazo, esto de un día a la vez como que
es ir a otra velocidad, en otro mundo.
Entonces revisando los proyectos de vida, los proyectos
laborales, los proyectos sociales, me encuentro que nos movemos en un espectro
continuo que va desde un día a la vez hasta que quiero en 5, 10, 15 o X numero
de años.
El reto es no quedarnos anclado en algún punto extremo,
sino tener la flexibilidad y desarrollar la maestría de saber cuando es
oportuno estar en que parte de esta línea del tiempo. Darnos cuenta cuando
nuestros miedos, nuestras creencias, nuestros "como les llames" te
paralizan y no te permites fluir con el ritmo de la vida.
Y así como sabiamente el Libro del Eclesiastés en su Capítulo 3 nos habla del Momento Oportuno... "Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol..."; así sabemos que hay un
tiempo para amar y ser amado, un tiempo para perdonar y ser
perdonado; y aprender que hay un tiempo para pensar en los meses o años que
tenemos por delante, un tiempo para planificar como llegamos allí, un tiempo
para vivirlo un día a la vez.
Y así comprenderemos que Un día a la vez se construye una Vida.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Toma el riesgo... Escucha a tu corazón
Hace
unos días leí un artículo donde se afirmaba "Es mejor arriesgarse y perder
que no arriesgarse nunca…. los que se arriesgan - con inteligencia - son
aquellos que viven una vida más intensa”; me quede con esa frase,
reflexionando sobre su significado, desde nuestro día a día, como seres
humanos.
Cuando
escuchamos hablar de riesgos, nuestro primer impulso es salir corriendo en
dirección opuesta. Casi todo el mundo prefiere "ir sobre
seguro" en las decisiones que se toman; o al menos tener la ilusión de
seguridad al tomarlas, creyendo que somos capaces de evaluar todas las
alternativas y sus consecuencias.
La
vida es riesgo por su propia naturaleza, es un cambio constante, y cada cambio
nos trae riesgos, propios de la adaptación al cambio; entonces por naturaleza
vivimos en riesgo, solo que asignamos valores diversos a las decisiones que
tomamos o las situaciones que vivimos con base en lo que creemos controlamos.
Naturalmente,
riesgo no es lo mismo que temeridad; todos tenemos alguna referencia para discernir
y distinguir lo que es bueno o malo. El significado de la palabra riesgo, proveniente del árabe clásico, nos
da luces y nos inspira para acercarnos a él…“lo que depara la providencia”.
Cambiar
de profesión, mudarte de ciudad, tener el coraje de decir a alguien que le
queremos, iniciar una nueva relación de amistad o de pareja, son riesgos que pueden
parecer absurdos, pero que quizá deberían recetarlos los médicos y nosotros comenzar
a practicarlos más a menudo. Cuando tenemos el valor de seguir los
dictados del corazón, nunca nos equivocamos, sea cual sea el resultado.
Posiblemente
no tengas al principio el resultado que habías previsto, basado en los
elementos que tenias en tu espectro de control; mas quizás “la providencia” te
tenga reservada una gama de sorpresas, que al cerrar los ojos y lanzarte al
vacío, te das cuentas que tienes unas hermosas alas para volar y tomar ese
rumbo hacia el infinito, hacia el cielo, hacia ese lugar que has soñado y no
creías poder llegar.
¿Cuáles
son los riesgos que te asustan? ¿Qué riesgos crees que corres? Si
crees que corres algún riesgo, detente un momento y escucha lo que dice tu
corazón, tu intuición o tu voz interior antes de decidirte a asumirlo. Desde allí,
en silencio, conéctate con el poder de realizar tus sueños y vuela a encontrarte
con ellos.
sábado, 10 de diciembre de 2011
¡Te Quiero Mucho!
¡Te quiero mucho!....cada día estoy mas contenta de escuchar estas palabras que me llegan de distintas personas que están cerca de mi, son palabras mágicas que me conectan con la alegría, con el amor, con el recibir, con expresar lo que siento.
Hoy recibí dos "te quiero mucho"...¡Que maravilla!, y con cada uno me sentí super especial; mas de alguna manera creo no lo exprese en su justa medida. Ahora al cerrar el día, reflexionando en lo vivido, siento que aun soy "precavida" cuando de expresar mis emociones se trata, yo que impulso a quienes me conocen y siguen a expresar lo que sienten, a no dejar para después las expresiones de cariño, aun me hace falta aprender y seguir aprendiendo.
Compartiendo estas ideas con algunos amigos, pareciera que hemos desarrollado un "escudo protector", como el que nos habla el libro El Caballero de la Armadura Oxidada, que aparece instantáneamente en el momento en el cual nuestras emociones quieren expresarse y entregar lo mejor de ti, aquello que no has pensado ni preparado, lo que realmente estas sintiendo.
Estamos tan conectados con el "pensar" que intentamos hacer que el "sentir" piense....¡Que ironía!, sin darnos cuenta o sin recordar que somos cuerpo, emoción y mente, todo en uno solo; cada uno con su ámbito de acción, con su fortaleza, con su disfrute. Le hemos dado tal predominancia al pensar que hasta olvidamos el sentir y como expresarlo, mas el mundo nos esta reclamando nos conectemos en equilibrio con el sentir y el actuar, tomando a cada uno su justo espacio en el contexto que le sea propio.
Y es propio del amor que el sentir tome relevancia, que logremos expresar lo que sentimos sin estar analizando ni buscando el porque, que dejemos fluir nuestras emociones, nuestro cariño, que nos acerquemos al otro desde el amor, no desde el miedo ni el temor de ser heridos, sino desde quien ama y cuida, para ser amado y cuidado. Y es que cuanto uno mas ama, mas amor recibe...
Te invito a probar la conexión con este fluir en el amor, hagamos juntos el ejercicio de expresarnos libremente, respetando al otro, escuchando nuestro corazón, nuestro cuerpo, nuestra alma; que nos hablan en todo momento para guiarnos desde la esencia de nuestro espíritu que esta buscando proyectar todo ese amor que a veces no sabemos como entregar.
Comienza diciendo a quienes quieres ¡Te quiero!, y recibe con alegría lo que el universo tiene para ti.
Hoy recibí dos "te quiero mucho"...¡Que maravilla!, y con cada uno me sentí super especial; mas de alguna manera creo no lo exprese en su justa medida. Ahora al cerrar el día, reflexionando en lo vivido, siento que aun soy "precavida" cuando de expresar mis emociones se trata, yo que impulso a quienes me conocen y siguen a expresar lo que sienten, a no dejar para después las expresiones de cariño, aun me hace falta aprender y seguir aprendiendo.
Compartiendo estas ideas con algunos amigos, pareciera que hemos desarrollado un "escudo protector", como el que nos habla el libro El Caballero de la Armadura Oxidada, que aparece instantáneamente en el momento en el cual nuestras emociones quieren expresarse y entregar lo mejor de ti, aquello que no has pensado ni preparado, lo que realmente estas sintiendo.
Estamos tan conectados con el "pensar" que intentamos hacer que el "sentir" piense....¡Que ironía!, sin darnos cuenta o sin recordar que somos cuerpo, emoción y mente, todo en uno solo; cada uno con su ámbito de acción, con su fortaleza, con su disfrute. Le hemos dado tal predominancia al pensar que hasta olvidamos el sentir y como expresarlo, mas el mundo nos esta reclamando nos conectemos en equilibrio con el sentir y el actuar, tomando a cada uno su justo espacio en el contexto que le sea propio.
Y es propio del amor que el sentir tome relevancia, que logremos expresar lo que sentimos sin estar analizando ni buscando el porque, que dejemos fluir nuestras emociones, nuestro cariño, que nos acerquemos al otro desde el amor, no desde el miedo ni el temor de ser heridos, sino desde quien ama y cuida, para ser amado y cuidado. Y es que cuanto uno mas ama, mas amor recibe...
Te invito a probar la conexión con este fluir en el amor, hagamos juntos el ejercicio de expresarnos libremente, respetando al otro, escuchando nuestro corazón, nuestro cuerpo, nuestra alma; que nos hablan en todo momento para guiarnos desde la esencia de nuestro espíritu que esta buscando proyectar todo ese amor que a veces no sabemos como entregar.
Comienza diciendo a quienes quieres ¡Te quiero!, y recibe con alegría lo que el universo tiene para ti.
domingo, 9 de octubre de 2011
Vivir y disfrutar el presente, ese regalo maravilloso: la vida...
Hace ya algún tiempo leí una frase de Deepak Chopra que decía algo así "el pasado es historia, el futuro es un sueño, el ahora es un regalo, por eso se llama presente"...
En ese momento me pareció interesante lo que significaba para mi, lo interpreté desde una realidad diferente a la que tengo hoy, en ese momento me dije "voy a disfrutar los detalles imperceptibles que no veo, la belleza de los colores de la naturaleza a mi alrededor, la sonrisa de quienes amo, la brisa en mi cara, el mar desde su grandeza..." y comencé a apreciar momentos, personas y detalles que parecían obvios, mas no lo eran.
Hoy ha pasado al menos una década desde mi encuentro con esa frase, varias cosas han cambiado a mi alrededor y por supuesto yo he cambiado y evolucionado con ellas, se han ido personas, yo me he ido de lugares, personas y relaciones, y el universo ha traído regalos maravillosos a mi vida como mi hijo, nuevos amigos, nuevos mundos, nuevas relaciones.
Mas lo que mas ha cambiado o mejor expresado, lo que mas he aprendido a valorar desde mi encuentro con esa frase hasta ahora, es lo mas obvio que tenemos y en algunos momentos no le damos la importancia que requiere, una palabra sencilla, corta, común si se quiere calificar: la vida.
¿Qué es la vida? ¿Qué significa vivir? ¿Cómo sabemos que estamos vivos?, son preguntas que han estado revoloteando en mi mente, van y vienen haciéndose presentes en momentos en donde las atrapo y les voy encontrando respuestas y significados.
Momentos de bienvenida, momentos de despedida, momentos de disfrute; todos momentos de vida. Los mas obvios son los disfrutados creciendo al lado de mi hijo, ya cercano a los 7 años, que va descubriendo día a día un mundo de posibilidades, un universo de nuevas cosas. Canciones que lo emocionan, películas que lo transportan en su fantasía, amigos para disfrutar y reír, juguetes para jugar; ¡parece todo tan obvio!, y la verdad que vamos perdiendo estas capacidades que están en nosotros, que nos acompañan siempre, por creer que no tenemos tiempo, o pensar que tenemos que hacer cosas mas importantes.
Las menos obvias, al menos para mi, han sido aprender a disfrutar cada conversación con mis amigos y seres queridos, aprovechar al máximo los momentos de disfrute y placer, convertir las actividades de trabajo en momentos de diversión, y por sobre todo comprender y aceptar que debo vivir mi vida cada día como si fuera el ultimo día, expresando el amor que siento por mi y por los que me rodean, no dejando para mañana las cosas que puedo hacer hoy, comenzando a diferenciar mis prioridades, mis sueños, mis deseos, mis amores.
Hoy quienes recién me conocen me dicen que soy intensa, a veces algunos me ven como excéntrica, otros como poco seria, incluso he escuchado frases donde se me califica de "estar en la crisis de los....". Hace ya varios años esto habria causado en mi una preocupación más dentro de todas las que nos apropiamos día a día; hoy desde mi conexión con lo que quiero, todo esto me impulsa a seguir disfrutando y apreciando cada momento de vida, cada persona que conozco, cada regalo de mi presente.
Para mi compartir estas reflexiones son un preciado regalo, y especialmente en esta estoy buscando dejarles la inquietud de buscar dentro de ustedes, en su conexión intima con su espíritu, con su ser mas preciado y amado que deben ser ustedes mismos, esos momentos que te muestran que estas vivo, esas personas que te permiten reconocerte como ser humano, esos amores que tienes a tu lado y por estar tan cerca los vamos dejando sin expresarle lo mucho que los queremos, la felicidad que nos produce estar a su lado, la maravilla de compartir la vida juntos, esas nuevas personas que nos encontramos y las dejamos pasar sin regalarles nuestra mejor sonrisa, nuestra conexión con la vida.
Elige como quieres vivir tu vida y desde allí decide que camino seguir, no importa que sea algo distinto a lo que "el deber ser" te impone, lo que creo que nos indica que es el mejor camino es el "querer ser", y cuando estamos en este estado emocional, el de la ambición por estar cada vez mejor, nos acompaña el amor por nosotros y los demás, esto no guía hacia un mejor vivir. Si cada uno de nosotros decide tener un mejor vivir, imaginate que sencillo será tener mejores familias, mejores comunidades, mejores países... entonces sin vacilar busca tus respuestas y ¡disfruta tu vida!.
En ese momento me pareció interesante lo que significaba para mi, lo interpreté desde una realidad diferente a la que tengo hoy, en ese momento me dije "voy a disfrutar los detalles imperceptibles que no veo, la belleza de los colores de la naturaleza a mi alrededor, la sonrisa de quienes amo, la brisa en mi cara, el mar desde su grandeza..." y comencé a apreciar momentos, personas y detalles que parecían obvios, mas no lo eran.
Hoy ha pasado al menos una década desde mi encuentro con esa frase, varias cosas han cambiado a mi alrededor y por supuesto yo he cambiado y evolucionado con ellas, se han ido personas, yo me he ido de lugares, personas y relaciones, y el universo ha traído regalos maravillosos a mi vida como mi hijo, nuevos amigos, nuevos mundos, nuevas relaciones.
Mas lo que mas ha cambiado o mejor expresado, lo que mas he aprendido a valorar desde mi encuentro con esa frase hasta ahora, es lo mas obvio que tenemos y en algunos momentos no le damos la importancia que requiere, una palabra sencilla, corta, común si se quiere calificar: la vida.
¿Qué es la vida? ¿Qué significa vivir? ¿Cómo sabemos que estamos vivos?, son preguntas que han estado revoloteando en mi mente, van y vienen haciéndose presentes en momentos en donde las atrapo y les voy encontrando respuestas y significados.
Momentos de bienvenida, momentos de despedida, momentos de disfrute; todos momentos de vida. Los mas obvios son los disfrutados creciendo al lado de mi hijo, ya cercano a los 7 años, que va descubriendo día a día un mundo de posibilidades, un universo de nuevas cosas. Canciones que lo emocionan, películas que lo transportan en su fantasía, amigos para disfrutar y reír, juguetes para jugar; ¡parece todo tan obvio!, y la verdad que vamos perdiendo estas capacidades que están en nosotros, que nos acompañan siempre, por creer que no tenemos tiempo, o pensar que tenemos que hacer cosas mas importantes.
Las menos obvias, al menos para mi, han sido aprender a disfrutar cada conversación con mis amigos y seres queridos, aprovechar al máximo los momentos de disfrute y placer, convertir las actividades de trabajo en momentos de diversión, y por sobre todo comprender y aceptar que debo vivir mi vida cada día como si fuera el ultimo día, expresando el amor que siento por mi y por los que me rodean, no dejando para mañana las cosas que puedo hacer hoy, comenzando a diferenciar mis prioridades, mis sueños, mis deseos, mis amores.
Hoy quienes recién me conocen me dicen que soy intensa, a veces algunos me ven como excéntrica, otros como poco seria, incluso he escuchado frases donde se me califica de "estar en la crisis de los....". Hace ya varios años esto habria causado en mi una preocupación más dentro de todas las que nos apropiamos día a día; hoy desde mi conexión con lo que quiero, todo esto me impulsa a seguir disfrutando y apreciando cada momento de vida, cada persona que conozco, cada regalo de mi presente.
Para mi compartir estas reflexiones son un preciado regalo, y especialmente en esta estoy buscando dejarles la inquietud de buscar dentro de ustedes, en su conexión intima con su espíritu, con su ser mas preciado y amado que deben ser ustedes mismos, esos momentos que te muestran que estas vivo, esas personas que te permiten reconocerte como ser humano, esos amores que tienes a tu lado y por estar tan cerca los vamos dejando sin expresarle lo mucho que los queremos, la felicidad que nos produce estar a su lado, la maravilla de compartir la vida juntos, esas nuevas personas que nos encontramos y las dejamos pasar sin regalarles nuestra mejor sonrisa, nuestra conexión con la vida.
Elige como quieres vivir tu vida y desde allí decide que camino seguir, no importa que sea algo distinto a lo que "el deber ser" te impone, lo que creo que nos indica que es el mejor camino es el "querer ser", y cuando estamos en este estado emocional, el de la ambición por estar cada vez mejor, nos acompaña el amor por nosotros y los demás, esto no guía hacia un mejor vivir. Si cada uno de nosotros decide tener un mejor vivir, imaginate que sencillo será tener mejores familias, mejores comunidades, mejores países... entonces sin vacilar busca tus respuestas y ¡disfruta tu vida!.
miércoles, 8 de junio de 2011
La pasión de vivir...
Dedicado a Felipe y Alberto, dos maestros en distintos tiempos
En los últimos 60 días he tenido que despedirme de dos personas que estuvieron cerca de mi en dos epocas distintas de vida, dos personas que solo tienen en comun haber sido mis amigos y ser parte de mi historia. Sus despedidas me han dejado una sensación de paz y ganas de vivir incalculables, y de alguna manera este articulo es mi forma de darles las gracias.
Un dia un profesor comenzo su clase con un ejercicio que pedía escribir mi propio obituario, con una plantilla que debíamos completar, esto fue hace unos dos años, en ese momento lo que generé fue lo siguiente: “Murió ayer Geraldina Guédez, era una mujer sensible y alegre; en el tiempo de su muerte estaba trabajando para Ateneo Empresarial. Será recodada por su sonrisa, sus ganas de aprender y compartir. Se sentirá su perdida especialmente en las fechas de cumpleaños y las conferencias. Ella quiso correr en Formula 1, pero jamás consiguió montarse en un carro de estos. El cuerpo debe ser cremado y lanzado al mar en Cayo Pelón. En lugar de flores se pide que traigan torontos y los compartan. En su tumba se pondrá el siguiente epitafio – Disfrutó y aprendió desde siempre y para siempre-“.
Ahora que repaso mi obituario con otra mirada, confirmo que hacia allá quiero seguir, construyendo por donde camino un mundo mejor, disfrutando momentos únicos e irrepetibles, sencillos y poderosos, que me recuerdan que lo mejor de la vida lo puedes encontrar en una canción, en una conversación con un amigo, en la sonrisa de mi hijo. Quiero seguir disfrutando la alegría de bailar, de cantar, de escribir, en una sola palabra, de Vivir.
Desde que escribí estas líneas de mi despedida hasta hoy he aprendido que tengo la posibilidad de dejar de hacer cosas que antes eran impensables colocar a un lado, pensando ahora en mi salud y mi bienestar, que puedo descansar, que puedo dejar de ser la súper mujer que en mi mente soy, y que de vez en cuando es maravilloso frecuentar lo que una querida amiga ha denominado el “modo hoja”, es decir, dedicarse a disfrutar la vida como la hoja de una planta, tu escoges cual, algunas tienen más movimientos que otras, más lo mejor que saben hacer es respirar y fluir con la brisa.
En este darme cuenta, encontré a un sabio vecino, que me mostró el valor de la espiritualidad, de estar contigo en paz y vivir con amor, con quien compartí en conversaciones amenas nuestra pasión común hacia la educación, y de cómo educando podemos crecer como seres humanos, como país; de cómo te das cuenta de todo lo que sabes y lo que te falta conocer cuando tienes frente a ti aprendices ávidos; y lo más hermoso, confirmé lo que agradezco más de pertenecer a mi familia, el legado que puedes construir dedicándole el espacio de tu corazón a tus hijos, para que ellos se conviertan en el ejemplo de lo que predicas. El día de esta despedida sentí que fui afortunada de conocerlo y que nuestro encuentro me regalaba una mirada “en vivo” de lo que significa vivir apasionadamente día a día la vida.
Hoy, mientras despedía a mí otro amigo, quien apareció en mi vida durante mi adolescencia, con quien discutí desde el ímpetu de los quince años, y compartí momentos de juventud, alegrías de graduación, tristezas de los primeros amores, me di cuenta a través de sus familiares y amigos, que parte de mi conexión con la música se la debo a él, que ahora entiendo su disfrute al escuchar música romántica, canciones de Alfredo Sadel, y le agradezco el cariño que me entregó, la posibilidad de haber conocido a una familia diferente, unida a través de la música, el disfrute y la poesía.
De ambos decidí tomar lo mejor que para mi tienen; ahora entiendo lo que dicen que la muerte es solo un paso más, que lo más importante es disfrutar lo que haces, desde lo auténtico, desde ti como ser humano, abierto a recibir y a entregar amor, valoro aún más a mi familia, a mis amigos y amigas, y decido seguir cuidándolos como los cuido, y al final poder compartir muchos torontos con ellos.
Quizás hacer este ejercicio pueda darte a ti la posibilidad de encontrar que cosas no has hecho que aun puedes lograr, de identificar aquel ser humano con quien aún no has compartido, a quien no le has expresado plenamente al cariño que le profesas, en síntesis, encontrar tu enlace con la pasión de vivir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
