martes, 4 de noviembre de 2014

Colegio De La Salle tan querido... #Amistad


Así comienza el himno del Colegio donde tuve la bendición de estudiar mis años de bachillerato, un espacio donde encontré amigos, amigas, amores y alegrías... Un espacio donde aprendí a convivir con la diversidad, con la apertura; donde me di cuenta que siendo yo misma era la mejor forma de ser parte del grupo, donde reforcé el valor de la educación, donde siento comenzó mi camino como Maestra de Grandes - como identifica mi hijo mi trabajo -, sin saber que iba a ser mi camino profesional, ese camino que disfruto desde el amor y la alegría de compartir con otros.

Hoy, unos cuantos años después de habernos graduado de bachilleres, nos estamos reencontrando gracias a la tecnología, ha sido maravilloso leer, ver y compartir con muchos de mis amigos y compañeros de Colegio, conocer sus familias vía fotografías, escuchar sus voces, vivir la ilusión de un próximo reencuentro presencial, la ilusión de abrazarnos y sentir que no importa el tiempo que pase, somos La Salle... Una Gran Familia.

Una Gran Familia, esa familia que construyes desde la amistad, esas personas que te vas encontrando en el camino y son cada una parte de lo que tu actualmente eres, reconociendo que somos la suma de las vivencias que tenemos, agradeciendo todos los momentos, todas las experiencias, todos los encuentros.

Mucho se ha escrito y escribirá sobre el valor de la amistad, una palabra mágica, interpretada por cada quién desde su realidad, esta reflexión que hoy comparto se centra en ese maravilloso don que tenemos, de escoger a nuestros amigos, de hacerlos tan cercanos a nuestras vidas, que para muchas personas son "hermanos del alma", esos hermanos que te regala la vida, que pensándolo bien, te das como regalo a tu vida.

Con alegría veo el camino recorrido y encuentro caras queridas, amigos y amigas que me han acompañado, algunas literalmente toda la vida, desde mi nacimiento, otros que se han ido incorporando en las diversas etapas vividas, todos con un elemento común, el hacerme sentir parte de su familia.

A todos mis queridos amigos, todos sin excepción, les agradezco el amor recibido, sus atenciones, los momentos vividos, el aprendizaje compartido. Son ustedes parte de mi vida, historia de mi historia, constructores en conjunto de mi Ser. 

Desde este espacio reafirmo el valor que cada uno tiene para mi, el pedacito de corazón y de mente que les dedico, y lo mucho que disfruto recordando momentos, conversaciones, aventuras, todo lo compartido, y todo lo que nos falta por compartir...

Para cerrar estas palabras les dejo parte de la letra de una de mis canciones preferidas sobre la amistad del maravilloso Ilan Chester... 

"Que tal 
Ponte cómodo mi amigo 
Si mi casa es tu hogar 
Es amistad... 

Te vas 
Mis recuerdos van contigo 
Más allá de un adiós 
Es amistad..."

¡Feliz vida! ¡Feliz Amistad!!