martes, 26 de febrero de 2013

Buscar el amor desde la plenitud


Conversando con un amigo sobre la búsqueda de pareja, tema que para muchos es el gran reto después de alcanzar otros logros o éxitos en la vida profesional, llegamos a la conclusión, libre y contundente, del generar esta búsqueda desde la felicidad,  desde el sentirse pleno consigo mismo,  algo poco común en nuestros días...

Yo argumentaba sobre el ideal de buscar el amor desde la ambición de sumar a tu plenitud,  situación que te da la tranquilidad de vivir tus experiencias con la seguridad de la perfección del tiempo kairós o como decimos coloquialmente "el tiempo de Dios es perfecto".

Cuando estás feliz contigo, cuando puedes disfrutar de una tarde de sol simplemente admirando la grandeza de la madre tierra,  cuando tu risa emana cálida y sincera con las situaciones sencillas de la vida;  te das cuenta de lo que muchos han escrito y pocos han vivenciado... ser feliz no es el destino,  es el camino... la felicidad es la suma de momentos hermosos,  irrepetibles e inigualables para ti.

Desde esta posición en la vida somos capaces de admirar nuestro entorno como una suma de posibilidades, con la convicción de que todo es perfecto, de aprender de cada experiencia vivida y sacar provecho de esos momentos que a veces no comprendemos bien; más que al cabo de un tiempo nos muestran el porqué de haberlos vivido.

Tener la posibilidad de enamorarse, de compartir con otra persona tu ser, con toda la aventura que implica, sus momentos de  placer y sus momentos de tristeza, rabia o quizás miedo; te afirma lo mejor de vivir: sentirte vivo, dispuesto a lograr lo que te propongas, convencido que nuestra singularidad es nuestro mejor atractivo, potenciado por esa energía maravillosa del universo que llamamos amor.

Desde este amor,  primero hacia ti, sincero, poderoso, del tamaño e intensidad que mereces, eres una opción privilegiada para quien te está esperando, solo abre tus alas, agítalas fuerte y el viento te llevará a dónde perteneces.