viernes, 22 de mayo de 2009

Me encanta estar contigo...

Como seres humanos necesitamos atención, que nos tomen en cuenta y nos lo digan o que nos lo demuestren de alguna forma. En Análisis Transaccional este tipo de estimulo se llama Caricia. La Caricia es el medio a través del cual nos comunicamos con otra persona, valorándola por lo que es o lo que hace.

La comida que ingerimos y el aire que respiramos no son suficiente alimento para asegurar nuestra supervivencia. Podemos considerar las Caricias como una forma de alimento. Ellas nos nutren y nos dan energía. Por eso es por lo que, de una forma u otra, nos pasamos la vida buscándolas.

Con frecuencia nos tropezamos con personas que nos invitan a sentirnos mal. Yo no puedo evitar que me agredan, más si puedo decidir escoger o no recibir el malestar al que se me invita, y entregar de regreso una caricia positiva que le permita a la persona con las que estamos interactuando nutrirse, reconociéndola como ser humano y contribuyendo con su necesidad de caricias.

Y es que sin darnos cuenta, basados en la alta necesidad de ser “vistos”… de sentir “estoy aquí”…”importo”… podemos buscar este reconocimiento a través de lo que se denominan caricias negativas, y desde allí actuamos y nos comunicamos, entregando al mundo valoraciones que contaminan nuestro mejor vivir, que no contribuyen con el reconocimiento del otro y por ende de mi mismo.

¿Y qué hacer cuándo nos encontramos en esta situación?... cuando aparece ese vacío de reconocimiento… desde mis vivencias, comenzar con identificar lo positivo que hay en mí, valorarme, quererme… ¿Y si no encuentro nada?... entonces recurre a las personas que están cerca de ti, que reconoces como fuentes de amor y pide la caricia que necesitas.

¿Y cómo respondemos a esta solicitud tan especial?... desde lo auténtico, desde la conexión afectiva que esta persona te inspira, teniendo en cuenta que cada necesidad específica, requiere una caricia específica, que debe estar relacionada con el momento que vive la persona, con los nexos afectivos que tiene esta persona contigo, y con su edad.

Frases como… “Me encanta estar contigo” … “Te quiero mucho” … “Eres un excelente profesional” … “Has hecho un excelente trabajo”… reconocen al otro por lo que es y por lo que hace, pudiendo ser el inicio de aprender a conectarte con mensajes positivos hacia ti, por ser tú la persona más importante en tu vida.

Practicando lo aprendido, reconozco la presencia de personas maravillosas en mi vida, que me demuestran día a día que cuando entregamos amor, cuando entregamos una caricia genuina, recibo multiplicada por mil, su energía positiva y contribuyo con hacer de nuestra sociedad, un mejor espacio para convivir, para compartir…. “usted sabe que puede contar conmigo, no hasta dos ni hasta diez, sino contar conmigo”.