domingo, 31 de diciembre de 2017

#Aceptar #TodoEsPerfecto

Todo es Perfecto, un mantra, una frase que me acompaña hace algunos años; la recibí de un maestro que llegó a mi vida para mostrarme que el cielo se desarrolla en la tierra, que podemos crear nuestro mundo con nuestros pensamientos y nuestras emociones.

Es sencillo aceptar la frase y promoverla cuando de alguna forma nos podemos identificar con la situación vivida, se comienza a poner pesada cuando se nos sale de nuestro ámbito de comodidad o conocimiento.

Allí es cuando la compasión y el amor se nos muestra para ejercerlo, practicarlo y desarrollar sus múltiples versiones, las muy diferentes formas de mostrarlo, que van desde solamente escuchar y acompañar hasta tomar decisiones y actuar hacia retos desconocidos.

Siento que las personas llegan a nuestras vidas por algo, de todas las personas con las que nos encontramos se nos muestra algo por aprender, el estar observante, atento, en el presente, nos muestra hacia dónde va ese aprendizaje, quizá no es de aplicación inmediata, más queda allí en tu mente y corazón y en algún momento se dará.

Aceptar, desde la profundidad de esta palabra, que todos vemos la vida diferente, aún cuando sientas que tu forma de encontrarte y recorrer la vida parece ser el camino para estar más felices y sanos, permite y libera la necesidad de controlar el camino de los demás, da el permiso para soltar y sonreír desde el corazón, otra versión, otra forma de demostrar el amor y la compasión.

Seguir creando mi propia realidad, estar en paz y serenidad, es el mejor regalo que puedo hacer a quienes me acompañan en el camino.

Sigo teniendo varias preguntas sin encontrar respuesta, las entrego a mi corazón para iniciar su búsqueda, mientras tanto continuo aprendiendo y disfrutando la vida.

domingo, 26 de noviembre de 2017

#Gratitud es la memoria de un corazón contento

Cerrando el séptimo ciclo de siete años, maravillosa oportunidad para agradecer el camino recorrido…
Gracias a mis padres por haberse encontrado, amado y desde ese amor permitir mi llegada.
Gracias a mi hijo por escogerme y permitirme compartir su camino, mi maestro de vida.
Gracias a mis hermanos por estar plenamente presentes en mi vida, por decidir apostar al amor por sobre todas las cosas.
Gracias a mis abuelos por cuidarme siempre desde donde han estado; en especial a mi abuela Carmen por su dedicación, amor y alegría durante mi infancia.
Gracias a mis tíos por hacerme sentir especial en cada momento, recibiendo palabras de afecto en cada encuentro, cada llamada, cada conversación, cada abrazo.
Gracias por los mejores primos del universo, mis hermanos de corazón.
Gracias por mis sobrinos, los directos y los muchos indirectos, con cada uno de ellos disfruto vivencias, retos, alegrías, amor y por sobre todo inolvidables momentos.
Gracias por mis amigos, hermanos de vida que llegan para quedarse, seres maravillosos, leales y amorosos.
Gracias por la oportunidad de conocer a todas las personas que han sido parte de este camino, de cada una de ellas he aprendido, con cada una de ellas he crecido.
Aquí estoy…   #AquíAhora  … disfrutando de la vida con plenitud, salud, amor y alegría.
Bendiciones para todos.

#Gratitud   #Plenitud   #Amor   #ApioVerdeToMe   

domingo, 16 de julio de 2017

Volver al amor #Venezuela

Hace algún tiempo leí un libro con este título, una maravillosa entrega de crecimiento de la autora que aporta a quien lo lee un espacio de reflexión personal.

Hoy tomo esta referencia para mostrar lo que acabo de sentir al ejercer mi derecho a expresarme civil y pacíficamente por el país que quiero. El ambiente de alegría, solidaridad, ciudadanía y democracia que evidencié confirma nuestra voluntad como país de volver al amor.

El amor a nuestra tierra, el amor a nuestra gente, el amor a nuestros recursos... ese amor que admiro en cada espacio de apoyo entre ciudadanos, en cada aporte a la reconstrucción de nuestra civilidad.

Gracias Venezuela por mostrarnos tanto amor, por hacernos parte de esta historia, por confirmar que somos y seremos el mejor país del mundo.


viernes, 6 de enero de 2017

Plenitud y Zapatos Rojos...


Hoy regresando a casa tuve la oportunidad de escuchar a una persona conversar sobre el concepto de la felicidad, y en su disertación llegaba a la conclusión que es la plenitud lo que llena nuestros corazones, lo que nos conecta con ese estado de serenidad, alegría y equilibrio que muchos buscamos en nuestro camino.

Plenitud, una palabra que sentí directo en el corazón, supe al escucharla que es parte de las respuestas que ando buscando... Plenitud.

Cierro los ojos y siento su definición, un estado que quizá he leído en otros contextos bajo el nombre de Flow, esos momentos mágicos en donde sientes que lo que estás viviendo, haciendo, compartiendo, es lo máximo en tu vida.

Puede ser que estés en el parque, en tu casa, conversando, realizando actividades cotidianas, la diferencia es la conexión con tu ser interior, ese que te dice susurrando al oído... Siente, vívelo, estamos en Plenitud.

Imagino que cada persona tiene su forma particular de sentir y expresar este concepto, al poderlo verbalizar lo hacemos consciente, se hace presente y desde allí podemos replicarlo, una y otra vez; y así con la suma de todos esos destellos, de esas chispas cotidianas, construimos eso que llamamos una feliz vida.

Una vida de danza con las experiencias, una vida con nuestros zapatos rojos, esos que Dorothy disfruta en su búsqueda en el Mago de Oz, esos que sienten, caminan, bailan, vuelan y se conectan con el universo de posibilidades que tenemos por delante.

Plenitud y zapatos rojos, metáfora de alegría y amor, espacio de encuentro con la persona más importante, tú mismo. Ese encuentro es Plenitud.