lunes, 19 de marzo de 2012

Entre el deber y el querer...


Ya hace varios días estoy extrañando escribir, disfrutar de esta conexión con mis palabras, mis pensamientos, con mi sentir. Y en este extrañar me he cuestionado "¿porque tanto tiempo?" si me gusta tanto y me divierte hacerlo, y pufff apareció al fin una respuesta que conecté con mi inquietud: el deber le esta coartando espacio al querer.

¡Oh sorpresa! Vuelvo a entrar en este circulo de ser responsable, disciplinada, comprometida y demás halagos que recibo de quienes comparten conmigo "el deber"; solo que toda esta excelencia es hacia el mundo exterior, y el disfrute, el descanso, la diversión, están siendo afectados, reduciendo la grandeza de "el querer" en mi vida cotidiana.

Ya desde hace mucho tiempo atrás comprendí que lo mejor de la vida se puede construir uniendo estos dos verbos: deber y querer. Inclusive he sido personaje principal de esta historia de disfrute, aprendizaje y crecimiento personal conectándolos y viviendo desde allí; mas hay un "no se que" que se conecta con un "no se cual" que se impone en lo que me descuido, y prevalece el argumento que promueve el ser mas fiel a los demás, a los compromisos, a las responsabilidades, que a ti mismo.

Aquí es donde vuelvo hacia mi y me repito "para poder ponerle la máscara de oxígeno al vecino en el avión, primero debes ponerte la tuya"..., y me pregunto... ¿cuantos vuelos mas habrá que tomar para hacerlo ya inconsciente?...rutina, incorporarlo al día a día, ¿cuantos serán?... y me respondo a mi misma, serán todos los vuelos que necesites, todos los vuelos que te permitas, todos los vuelos que tomes en donde la mente le gane el juego al corazón, todos los vuelos donde el cuerpo se desconecte de la emoción, todos los vuelos que se requieran para aprender y compartir lo aprendido.

Estoy en mi vuelo número ciento quiniento, retomando lo aprendido, practicándolo y disfrutando de sus resultados, de la re-conexión con mi esencia, con mi maestro interior que me habla cuando se lo permito; con las emociones que se expresan, cuando las aprovecho; con mi pasión por vivir y compartir lo vivido. Recordando que solo al estar en el aquí y el ahora es cuando somos conscientes de lo que nos sucede, de las decisiones que tomamos y de los riesgos que asumimos.

Cuando estamos conectados con nuestro "ahora" fluye con tranquilidad la relación entre el deber y el querer, tu salud se enlaza con tus vivir, y te cuidas desde lo mas básico: cuidando el sueño reparador, siendo consciente de tu respirar y caminar, disfrutando de emociones placenteras y brindando a tu cuerpo una alimentación sana y adecuada para energizarlo y permitirle continuar contigo como vinculo con los demás seres humanos que nos rodean.

Aquí estoy retomando todas mis notas, las reflexiones que he compartido con ustedes, revisándolas y recordando que lo mas importante que tengo en esta vida soy yo, que si no estoy plena de salud y amor, no disfruto de las personas que mas quiero, de los proyectos que mas me gustan, de la gente que conozco. Aquí estoy queriendo mi deber, viviendo mi querer.









2 comentarios:

TANITA dijo...

Excelente Geral, me llego en el momento mas oportuno, mil gracias por compartirlo.

Nantronica dijo...

Te leo y siento exactamente lo mismo, como si lo hubieses escrito para mi, apartando esa arrogancia, despojandome de un ego reaccionario, me doy cuenta que ni para mi ni para ti, lo escribiste al gran lote de procastinadas que vivimos apagando fuegos, haciendo de ambulancia para otros, pero escogimos eso porque somos fuentes de amor, por tanto me detengo a pensar si el amor no debiera primero sanarnos a nosotros mismas primero, si hacer lo que mas queremos nos haria tanto mas felices a nosotras y a otros, que hacer lo que debemos, y si todo es un orden de creencias erradas y si barajeamos de nuevo las prioridades?
Abrazos
Gracias!!! Te leo, saludos desde el corazon!
:-)